Mostrando entradas con la etiqueta niñez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta niñez. Mostrar todas las entradas

lunes, abril 04, 2011

PUSH, PRECIOUS, PUSH


Si viste la película Precious, y te pareció perturbadora como a mí, el libro en que se basa pondrá imágenes en tu cabeza que te harán desear arrancártela simplemente para borrarlas de tu memoria. Así de simple. Y así de simple sentí el libro en sí.

Sacando aparte de la rabia y la indignación que le produce al lector (lo cual es un punto a su favor pues esa es la intención de la autora), Push no ofrece nada brillante ni innovador.

Sí me pareció valiosa cómo Sapphire refleja la forma en que piensa y habla Precious (que me imagino debe ser muy parecida a otras adolescentes analfabetas, africo-americanas, de Harlem y llenas de rabia), y especialmente cómo ha aprendido a "perderse a sí misma" (imaginánose en la tv) en esos momentos en que se ve enfrentada a su horrible realidad.


No lo recomendaría a nadie que fuera fácilmente impresionable o que no tenga un estómago fuerte, porque eso sí hace: despertar deseos de herir a esos mal llamados padres.


En la segunda parte es que se explica por qué el libro se llama Push, y es algo que ninguna niña debería aprender. Lo que me lleva a un sentimiento de rebeldía muy personal, que no entiende por qué le pasan estas cosas a las Precious del mundo. Ningún niño debería sufrir así, ninguna lección es tan importante.


Aquí la película, que ganó dos premios Oscar a Mejor Actriz Secundaria y Mejor Guión Adaptado.

lunes, junio 22, 2009

Gone Baby Gone


Mucha gente encuentra incómodas similitudes entre esta película y el caso de la niña inglesa desaparecida en Portugal, lo que causó una ligera controversia previo a su estreno. Controversia barata puesto que el autor de esta historia (el mismo de la maravillosa Mystic River), la publicó en 1998, y que algunos críticos culpan de que esta película no gozara de mayor audiencia. Personalmente yo, encuentro el mayor parecido en la actriz elegida para la niña desaparecida que es prácticamente idéntica a la Madeline, pero después, lamentablemente, es como tantos y tantos casos de niños y niñas desaparecidos, de sus propias casas.
Como opera prima de Ben Affleck siento que acaba de demostrar cuál de los dos era el brillante en aquél binomio que sorprendió a la Academia en 1997 (Good Will Humting para los despistadísimos). Un estilo de dirección que te mantiene atento, ese entrar y salir de las reflexiones del personaje principal, cómo logra que alguien tan extremadamente rígido en sus convicciones te agrade, lo entiendas aunque no lo aceptes. Las actuaciones y sus intérpretes inmejorables: desde leyendas como Morgan Freeman y Ed Harris, hasta la Michelle Monaghan que nunca la había visto en mi vida.
Lo único que no me gustó fue la escena en que el policía es herido de bala en el porche de la casa del pedófilo; pudo haber sido más rápida. Por momentos me sentí defraudada cuando creía que se había convertido en "otra película de policías más", pero como toda buena obra, se reivindica a sí misma.
Ben: ya no tienes que filmar clavitos para comer, éste es tu trabajo.