Si todos nos respetáramos más, la convivencia fuera más armoniosa. Está comprobado que a medida que los seres humanos crecemos y nos alejamos de la niñez, hay que repetir las cosas una y mil veces a ver si algún día, cala. Este comercial, producido por los amigos de BlowUp Argentina, es un buen ejemplo. A ver si avergonzándonos unos a otros, el mensaje llega. Si no es por el acento, ajusta perfectamente en este paisaje nuestro, agregándole par de delicadezas de algunos verdugos que andan por ahí.