lunes, agosto 08, 2005

Auto Control

Hace días que ando pensando en que necesito un monedero nuevo. Todos los días le encuentro un defecto más al que estoy usando. Busco y rebusco en la colección de monederos que ya tengo. Pero necesito uno nuevo. Uno más. Aún no lo compro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Al principio me pareció una enfermedad viral de Alicia en sexandthecityland, pero lo descarté porque no me imagino a ninguna de las habitantes de Camelot versión progesterona, tener en su cabeza la dualidad Guess/DKNY junto a la Ying/Yang o la Licey/Aguilas. Luego descarté que te dieras gitti/properties/freudian attitudes/compulsive/monedero/enter, porque no te veo pegándole fuego a nada en un pique.

Yo creo en el fondo, que en realidad, necesitas un monedero. Que los que tienes son feos, que sólo es uno más y que cuando eras una niña, creiste que el monedero de tu mamá era un modelo 'customized' de la bolsa mágica de Felix el Gato y que tu niña interior goza a más no poder cuando sacas de un monedero un plastiquito que pasa por una ranurita y aparece jamón, vino, gasolina, shampoo, comida china, zapatos, beserol, más monederos mágicos... y una coreografía de sonrisita con hombritos paraítos de cuasi-satisfacción.

En fin, es verdad. Ya bota el negro; el zipper no cierra bien.

Yuri Sosa

lagitti dijo...

Siempre he querido ese monedero, cual bolsa del Gato Félix, cómo sabías? pero aún no lo encuentro ya ndo tras la caza de esa furtiva especie. Que más que nada es una metáfora de algo más complicated.... "qué será/será algúndíaestoy segura será?"......... dónde estará Glennys Díaz?